Es muy difícil hacer feliz a alguien que no sabe ni lo que quiere, es como si llegaras con un helado y se lo dieras a un niño que quiere un helado pero no sabe de que sabor lo quiere, como pretender un poco acercarse a lo que desea.
Es contradictorio el pensar que estoy lejos cuando en verdad estoy muy cerca de ti.
En tu vientre en tu espacio en tu latido mujer
pero después me corrompes con un no siento lo mismo
me haces sentir sin querer y yo confundo lo que me dices con mi placer
con un sueño utópico que no se si creer o desaparecer.
En fin lo único seguro que tengo es que la adoro por quien es lo por lo que es conmigo, adoro su libertad y ella al final decidirá que es lo que quiere en verdad.
Miguel Flores