Entre tibios brazos de sabor a ti,
Me enredo con tu lengua que lucha en mí,
La intensidad aumenta y disminuye,
Dependiendo del sí, del clímax y la adrenalina
Que se huele por aquí.
Las suaves brisas que recorren nuestro cuerpo,
Que aun haciendo frio sudamos en tiempo,
Nos provoca la sensación de continuar y no despertar,
Hasta acabar.
Y una vez perdido en las praderas de tu edén,
Dibujo paisajes en el lomo de la mujer,
Haciendo caricias que forman cuartel,
De la lucha impredecible que acaban de comenzar
Ella y el.
Y el amor fluye por nuestros cuerpos,
Entre venas, cicatrices y besos,
Y aquí cualquiera se perdona,
Porque entre tanta pasión sobra la boca.
Solo unos cuantos murmullos se escuchan,
Y se combinan en un concierto
Con la respiración acelerando o disminuyendo,
Con la pasión fluyendo adentro.
Y amor hoy no te despegues del momento
Que solo tenemos este tiempo
Para disfrutar del uno al otro
Lo que tanto hemos esperado con anhelo.
Miguel Flores